miércoles, 16 de junio de 2010

Ange ou Dèmon

No me gusta. Que no, digo. Y quiero dormir. Sí, quiero dormir. Y callar a esta puñetera voz de mi cabeza que no sé a dónde quiere ir a parar. ¿¿Quieres enloquecerme?? ¿Eh? ¿Aún más? ¿Es lo que quieres? ¿No? Pues cierra el pico.

Pero no, no te callas, y me clavas tus palabras como metralla, y ya no puedo más, se me cansa el alma y ¿sabes? No puedo despertar, porque, adivina, aún no me he dormido. Y no lo he hecho porque no me has dejado, porque no soy normal y porque te odio, amigo, o amiga o lo que quiera Dios que seas. Ni siquiera sé, si la conciencia es como los ángeles, asexuada, como los niños alados, reflexivos y regordetes de Rafael. La mía, últimamente, parece una mujer de mediana edad depresiva y con ganas de amargar a todo el que se le cruce, y yo soy la persona más cercana.

Sí, no tiene sentido, pero me da igual, no sé ni cómo llamarte, o si sólo tengo que dejar de respirar…Sí, y dormir para siempre.

Odio mis noches en vela, me da por pensar. Y pensar, así, es malo. Enerva y mata. Me desconecta del resto de mí, me desmiembra.

Y mi cerebro no quiere saber nada de mí, porque dice que le maltrato. Es una nenaza débil que nunca supo cómo hacerme feliz. Creo que está pensando en la apoptosis o en algo similar. También le odio, como a ti y como a mí. Nos odio a todos. Y dime que no sabes por qué. Claro que lo sabes. Es así porque me habéis dejado aquí. Hale, alegría para mis venas muertas y tumefactas por las que ya no corre sangre porque te la llevaste contigo al salir.

Hasta aquí han aguantado mis nervios. No puedo más. Y déjame que piense que la culpa la tenéis los demás, por no estar nunca cuando me da por expulsar agua por los ojos (los autómatas no lloramos).

“Primum non nocere”, y esto tú (y aquí no hablo a mi mujer de mediana edad amargada) te lo saltaste a la torera, “Doc”. Y por eso soy como soy y estoy como quieres que esté.

Hasta aquí, sí. Tengo sueño.

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“Esto sólo es una simulación escrita en estudio cerrado, no intente creer esto en casa”

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martes, 15 de junio de 2010

reino visitante

Soy esclava de mis raíces

Sentencian mis pasos.

Hoy soy ayer, más que nunca

mañana… y el futuro me precede.

Soy visitante de mi ego

y nunca llevo la palabra

sólo en mi dedos

Leo el cielo, ya es demasiado oscuro,

demasiado miedo.

No tengo empiece

ni me creo que exista un final,

soy una tunante de lo cierto

mi melodía, es callar.

Anhelo, y espero el respeto

aunque lo llevo puesto de sonrisa,

me caigo, dentro de mí

Y me hundo…no se nadar todavía.

domingo, 13 de junio de 2010

Mis saludos al nucleo existencialista del periódico La Razón

Luego nos acordamos de Geneva Jack y bueno sí, del mundo a tomar por culo. "Sabes lo que están pensando de nosotros, no?". Que campeón del mundo, Jack enamoró a la dulce Linda con esa frase y vivieron muy felices porque apenas se veían. Cuando tienes 20 años, el tiempo te suda tanto la polla, que matarías a toda tu familia solamente por ver lo que se siente después. Y tú también has pensado en eso, reconócelo. Pero Jack y Linda envejecieron y Jack se largó de la ciudad por un tiempo y echó los años que debía encima. Se sentaba en los balcones, salía solo a emborracharse y así mas o menos iba haciendo el tiempo hasta que se hiciera de día. Linda en la distancia veía una película de Jack con el pecho depilado, bailando en ropa interior en la barra de algún bar latino, úntandose aceite, dando las buenas noches a dos chicas a la vez. Jack fumaba, hablaba poco, y por los agujeros de la camisa mal planchada se escapaba su barriga. Tenía la mirada de un memo pero volvería en unos meses y Linda seguiría allí, y todo felicidad y flores, y la apatía crónica de Jack felizmente gestionada por el histerismo de Linda y aquí circo romano y tambien olor a lefa. A Jack le dolían las piernas de no caminar, le dolía el hígado de tanto insomnio pero en la cabeza de Linda ahora estaba siendo sodomizado por un transexual filipino con el que había compartido lo que le quedaba de popper. Jack eructó y se metió en cama. A la mañana siguiente Linda ya no estaba. Resulta que no podía más y eso y Geneva dijo, pues vale. Le duele horrores, pero tampoco se queja. La vida es un aspecto jodidamente sobrevalorado. De hecho sí, hay drogas que combinadas con ciertas canciones te hacen vibrar bastante y hay fulanas que hacen ese truco con la garganta que ¿no sabes como se llama? bueno, pues puede hacer que te desmayes y a veces algún filete está jodidamente bueno pero todo eso es puta química. En sí, ¡sí! vivir esta bien y tal pero bueno, nadie ha preguntado antes si te quieres subir y eso. Yo no confirmé asistencia y Jack tampoco. Por eso se la suda un poco que Linda se haya ido, seguramente con su mejor amigo, seguramente con un marica que ha metido cizaña, que mas da, antes o después todas las parejas del mundo están formadas por un marica que ha metido cizaña o por la arpía que tenía miedo a quedarse sola. Pero Jack se da cuenta de algo. El no es un pastelito y el jamás le ha dicho a Linda que otros están ahora pensando que nosotros nosequé. Jack salió esa noche y bebió y hablo con varias mujeres, pero no recuerda haberse ido con ninguna. Entonces ¿Para que coño se ha inventado a Linda? ¿Para volver pronto a casa cuando bebe? ¿Para echar de menos su ciudad? Si fuera por él, su ciudad ya se habría inundado. Ah, Jack, todas esas imagenes descalzas. Jack habia visto la película de Linda viendo una película. Jack veía a Linda ver a Jack dilatar con el popper. Jack se veía a sí mismo a través del cristal de Linda, que en sí eran las gafas preferidas de Jack, las gafas de la sociedad, de lo previsible, de lo que la tele quiere que veas. Emociones que se magnifican en Gran Hermano o en tu campamento de verano preadolescente. Por eso Jack piensa romper la maquina, piensa ir a un bar y subirse a la barra para menear su torso untado en aceite, quemar el filtro Linda. Pero Jack lo intenta y no le sale, a Jack no le sale ser Jack. Por eso tampoco le dijo a Linda "¿Sabes lo que están pensando de nosotros, no?". O igual sí, y todo es cierto y todo lo demás es una colección de excusas para olvidarla y no culparse por ser Jack, siempre Jack, la mirada acusadora de su vida, su peor amigo o su mejor enemigo, el mismo.
Vaya mierda, mira que era guarra.

viernes, 11 de junio de 2010

Llamen a los bomberos

Son las cinco de la mañana y aún NO HAS dormido nada. ¡Se quema el hotel! ¿Se quema el hotel? Sé que el hotel en la Park Avenue se quema. Hugh Gilbert pensó que era una buena idea preparar su plato estrella después de meterse ese tiro gris pero se le fue la mano con el sake para cocinar. La alarma suena y tú no lo has conseguido, bastardo. Ella dice “me falta poco, no te preocupes” pero ese POCO significa eones de incomprensión masculina de los puntos cardinales del mapamundi de la mujer. Dice “No te preocupes, salgamos, ya seguiremos luego” pero tú sabes lo que eso significa. Es la derrota del hombre, la incapacidad. Agacha la cabeza y da las gracias por el hueso, aunque no sepas mover la cola. Salid corriendo, en bata, descalzos, preguntaos “¿Qué ocurre?” y decid “Ay la puta”. Sollozad o abrazaos. Haced el amor en la recepción. No vais a hacer nada de eso porque a ella le falta poco y tú eres un hombre y no crees que a enemigo que huye se le ponga un puente de plata. ¿Sabes qué? Ella no se va a correr esta noche, por mucho que lo intentes, de hecho porque lo estás intentando, no luches contra los elementos que el pasillo es ya irrespirable. Hugh Gilbert está temblando abajo con los ojos muy abiertos, respondiendo metralletas de preguntas. Y tú estás sudando como un maldito cerdo, tan solo un poco más. “Déjalo, no te preocupes”. La habitación se llena de humo y las paredes se encienden, ¿Ya es día?. “Ya verás como acabas”. La sabana está tan sudada que podriais apagar el fuego escurriendola. ¿Que fuego es mas dificil de apagar, el de fuera o el de dentro?. “No te preocupes, de verdad”. Sentís las llamas en la piel y decís adios al portátil, la cámara y el pasaporte. “Me queda poco, me queda poco…” y tú haces el último esfuerzo, embestida, equis. Ella grita y una viga se desprende y casi te mata. Estais ardiendo. Ella vuelve a gritar, queda poco, la habitación se viene a abajo y ella tiene su primer orgasmo de la relación. Sepultada entre dos hierros e igual prefería haberse ligado a un bombero, que decepción. Felicidades por el incendio, no hay llama peor que la obstinación humana.

jueves, 10 de junio de 2010

los portales llenos de colchones

Anoche se callo de un árbol

lágrimas saladas

De mentiras que embaucan

a princesas y bellas damas

Princesas de ideas prietas

y damas que llevan escondidos

mil besos entre sus piernas

los mas listo, escupen las botellas

litros de poesías que salen de sus venas

y con una aguja, aguja llena de parásitos

resisten un día mas, la calles llenas de papeles

y ellos, sin medias tintas.

Anoche sonó una sirena

Que llevaba escondida la muerte

Y yo en mi balcón de cristal

Y yo, escondida en un corazón de piedra

Me da igual, aunque mis ojos

Siguen llorando, por llorar.

Anoche, mezcle el día con el cielo

Y apareció tu sonrisa, acicalada con hielo

Se movió un corazón, no se si era el mío

Latía por dentro, muerto de frío

Con las sirenas de fondo

Con mis puta princesas acariciando los portales

Mordiendo su lengua.

Con los listo, que se olvidaron de llorar

y solo sienten felicidad liquida.

Contigo, volviéndome hacía atrás

Mientras camino hacia delante

Allí, en tus ojos, dejo, por un momento

Mis bellas damas, mis princesas desventuradas

Y todos los que duermen a lado de una fogata.

sábado, 5 de junio de 2010

Chanel

Estado muerto

de blanco puerto

(y aroma de azucena)


Sentir pesado

El corazón helado

(Y escarcha en las venas)


Seco, profundo y sin aire

El pulmón entra en apnea

(Y silencioso se rebela)


Yo, aquí, desde el borde del cráneo,

circunscrita en mis circunstancias,

me apeo.


No puedo más con vuestros miedos


Ni quiero más vuestros vuelos

a medianoche

Ni depender de tu coche,

que por cierto tienes que lavar.


Y ya te diré en otros poemas,

lo que pienso de tu forma de hablar

De ese desdén en tu mirada,

y de cómo me puedes, con un silencio, matar.

. . . . . . . . .

“Il est frustante quand vous ne me regardez pas,

mais il est plus, quand vous me regardez et ne voyez rien”

miércoles, 2 de junio de 2010

Topillos, macacos, vacas y senadores

Todo parecía normal. Las señoras paseaban sus perfumes, los niños veían Hannah Montana y del rock'n'roll quedaban poco más que flashes y gafas de sol. Yo caminaba y pensaba: ¿qué pasará cuando ya no escribamos a mano?, ¿quiénes seremos cuando no tengamos una caligrafía inconfundible? Y, más aún, ¿qué les sucederá entonces a las fábricas de adaptadores de goma para adquirir una postura correcta al escribir? Es el fin.

Seguí caminando, pero ya sin pensar. Me encontré con el tipo más estúpido de mi colegio, al que llevaba sin ver unos seis años. Era una persona tan burda que siempre tenía en la boca la palabra adecuada para que uno sintiera ganas de dejar de existir. Era uno de esos individuos molestos hasta puntos tan álgidos que hubiese preferido ser torturado con gotas de jugo de limón en los ojos antes que haber tenido que soportar su presencia durante toda la educación secundaria.

Mi consuelo siempre fue que en un futuro yo sería un empresario monstruoso que humillaría a personas como él gracias al salario mínimo que recibirían de mi piscina de dinero. De repente se acercó e inició una conversación como en los viejos tiempos.

-Felicidades.
-¿Por qué?- contesté ilusionado.
-Hoy es el día de los subnormales- se rió de manera estruendosa.

Llevaba seis años sin que nadie me volviera a tender la trampa y todo se olvida. Volví a caer.

Nuestra conversación fue breve. Ganaba más dinero que yo, su novia era una gogó impresionante y vivía en una casa que parecía sacada de un reportaje de televisión. Pero, lo importante es que él no sabía que acababa de reducir mi autoestima a menos dos billones de unidades, porque oculté que había abandonado la carrera, oculté que había “fracasado”, oculté que soy un pordiosero. Le pregunté a qué se debía su fortuna y me comentó que poseía una tienda de alfombras de alta costura. Ya, claro, alfombras. TODOS SABEMOS LO QUE SIGNIFICA EN REALIDAD LA PALABRA ALFOMBRAS.

Cuando regresé a casa se me vino el mundo encima. "Yo, al menos, soy honrado. Soy honrado". Me repetí esto hasta que dejé de llorar.