lunes, 18 de octubre de 2010
Epílogo
lo que queríamos. El vals de los cristales rotos, tú y yo, tirados en el suelo, contando las estrellas que quedaban. El cielo era tan solo un mar de aviones ardiendo.
Todas las noches celebrabamos los fuegos artificiales. Dábamos vueltas en la alfombra de pelo hasta marearnos y me besabas y en la habitación solo se oía la tos solemne de los bombarderos. De día jugabamos en los charcos y esquivábamos los cadáveres. Tu y yo no nos comprendíamos, pero tampoco nunca nos olvidabamos las pastillas al salir de casa. Todo estaba bien, los dos moriríamos (o nos recuperaríamos) y acabaría la felicidad.
Por eso echo de menos morir junto a ti mientras el mundo hacia autostop. Añoro reirnos de las plagas, de las bombas de gas, de los balazos. Ya no queda música de combate y te gusta el protocolo y no pasearte desnuda. Ya no descubrimos cicatrices juntos ni me aburro de tu cuerpo, ya no hay gritos desgarradores en la noche ni desperezarse como un gran oso otoñal. Pero es que ahora llego el frío y los dos estamos muertos. O recuperándonos.
domingo, 17 de octubre de 2010
Patito Calamidad
Jajajaja- Rió el burrito, tronchado al ver al pato nadar- Jajajaja, ¡pero qué mal lo haces! Tú no eres un pato cualquiera, tú eres Patito Calamidad.
El pato, triste, soltó un cuac-cuac en tono de reproche y se alejó torpe, hacia los matorrales. Allí, se ocultó entre las ramas y sacó un plano de la hacienda, de entre sus plumas.
¡Cuac-cuac! Si cavo aquí, debajo del granero, puedo hundir el terreno y con él todo el grano y el heno.- Se dijo a sí mismo con voz golosa- ¡Cuac-Cuac! Y cuando tenga su comida bajo tierra... ¡Con mi pico y mi plumero barreré de animaluchos el mundo entero!
Mientras se regodeaba en solitario, mamá Oca, rechoncha, se acercó deliciosa con sus bebés en hilera detrás de ella. Reía con voz de agua, y dulce picaba la cabeza de sus pollitos cuando los contaba por si alguno pudiera faltar.
Pato Calamidad, enojado por la interrupción de tanta pluma azucarada, lanzó un graznido tal, que asustó a los pequeños y les hizo llorar.
Señora, deje de molestar, intento y no consigo, por su culpa, trabajar- Pato no dejó lugar a la réplica- Y ahora que es usted mi estorbo personal, contésteme ¿Usted es dulce por naturaleza o intenta esconder un puro rencor animal?
Mamá Oca no salía de su asombro mientras cobijaba a sus polluelos en su hinchado plumaje. Abrió el pico varias veces para contestar, pero en lugar de eso, se lanzó contra el pato y le breó a picotazos. Pato, magullado, se preguntó también si la agresividad de la oca, era producto de su alcoholizado hígado para foie o de haberla pillado en un renuncio. Pero prefirió no seguir con el interrogatorio y volvió a sus planes de dominación. Y así, concentrado en su tarea, pasaron las horas y ¡pum! Cayó el sol y anocheció.
Se cubrió con la oscura noche, y salió de entre los matorrales, dispuesto a llevar a cabo sus planes. Pico, pala, pico y pato. Lo tenía todo. Miró en su esquema de actuación cómo había de proceder primero:
- Perfecto, justo donde está durmiendo la oronda vaca, tengo que hacer el primer agujero- Pensó, a la vez que se disponía a noquear a la vaca con un golpe rápido de la pluma que le hacía las veces de dedo índice, en el ángulo del cuello- Dulces sueños amiga bicolor.
Pato, introdujo el extremo de una vara por debajo de la vaca, la apoyó sobre una gran piedra por su parte media y saltó en el otro extremo, y desafiando todo pronóstico, movió a la vaca hasta el montón de heno. “Muerte a las leyes físicas”- Masculló entre risas.
Comenzó a cavar. Hizo un túnel de varios metros, hasta colocar el primer pilar. Un, dos, un, dos, pato no podía parar. La cólera le hinchaba los ojos, inyectados en venganza y ganas de acabar. No paró hasta bien entrada la madrugada, cuando sus patitas, cansadas, empezaron a temblar. Le quedaban pocos metros para cumplir la mitad.
Vamos pato, “tú no eres un pato cualquiera, tú eres Patito Calamidad”- Recordó las burlas del estúpido burro y las hizo un himno: “No soy un pato cualquiera, ¡no soy un pato cualquiera!”
Siguió haciendo el túnel, que habría de hundir el granero. Se encontró con una pared de hormigón. Cogió el pico para empezar a desmoronarlo, pero alguien se le adelantó y la punta de otro pico, para su sorpresa, apareció.
¡¡¡Iiiiioooo!!- Rebuznó el burro asustado- ¡Pato! ¡Patoso pato! ¿Qué haces aquí?
Pato no sabía si matarle en ese momento por el susto, o preguntarle a él lo mismo.
Acabar con toda especie que no me aprecie, feo asno- Contestó con voz de psicópata- ¿Y tú, futura carne de cañón?
Hacer croquetas, ¿qué voy a hacer? Cavar para hundir a todo aquél que no me quiso querer- Burrito rememoró todas las burlas
Pato reflexionó un segundo. Soltó el pico ante el “eureka”: si se unían, antes acabarían la faena.
Si quieres, nuevo amigo, podemos cavar juntos en el mismo sentido. Yo quiero hundir el granero, y dejar sin comida hasta al granjero. Yo quiero que todos sientan en sus tripas, lo que yo he sentido en mis plumas. Cava conmigo feo animal, cava y no nos irá mal- Pato odiaba tener que engatusar a su enemigo.
Siguieron cavando juntos, insultándose de vez en cuando. Entre zancadilla y zancadilla, tardaron más de lo esperado, pero consiguieron llegar al punto acordado.
Ya está, burro odiado, ya hemos llegado- Pato le empujó para ser el primero en salir del agujero.
El burro le dio un golpe con el morro y le empujó al exterior, ambos pusieron cara de pavor: un culo emplumado, con zigzag perjudicado, se alejaba con una carretilla llena de grano. Y una hilera de polluelos cogían los restos detrás de ella, dejando el granero sin comida ni huella.
S.S
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lunes, 4 de octubre de 2010
Tomando el té
Nada más autentico que el té amargo, nada más alejado de nuestro paladar que el verdadero ser y sentir de las cosas. Sólo un ingenuo se atreve a edulcorar su tacita con algo que no sea un terrón o, mejor aún, medidas y estudiadas cucharaditas de azúcar. No digo esto por que no crea en la sacarina, pero está claro que aquel que se abstiene de la glucosa no se cree igual de engañado por la vida que aquel que se la trata de endulzar de modo consciente, y, sin embargo decide igualmente malgastar su tacita, dejar que la esencia se vista con un manto de irreal satisfacción sensorial.
Un té ha de disfrutarse con paciencia, ser elaborado con mimo y medidos sus tiempos para alcanzar la preparación óptima. Lo óptimo es una utopía. Probablemente en la vida nos conformemos con no romper, por impaciencia, la bolsita del té, porque entonces sólo el tiempo puede devolver los posos al fondo. Por desgracia la bolsita jamás volverá a su estado original, pero al menos recuperaremos nuestra bebida. Un físico nos diría que podríamos decantar nuestra mezcla, un religioso nos diría que es castigo divino y un escéptico nos preguntaría si realmente hay posos. Ser escépticos con los errores es como echarle azúcar al té.
Lo mejor, al fin y al cabo, es disfrutarlo mientras dure, porque, al fin, los posos son sólo nuestro último sorbo de esta vida.
A.A.
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La voiture sent comme le pin et la mer de l'essence. Raideur dans les ailes.
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miércoles, 29 de septiembre de 2010
Menos samba
Me robaste la luz, zarzamora
y ahora la mancha es tu moral
Me robaste reír , cantaora
Y ahora lloras por no saber cantar.
Y siempre, ilusa, sales ilesa
de tu nube de cristal
Y no dominas, ningún arte
más que el de engañar
Pero, ¡ay de ti alma de cántaro!
Cuando te toque trabalhar
Cuando veas que dos y dos sí son cuatro
y te canses de maquillar.
Pero ahora, el rímel se pega a las pestañas
que empastadas, tapan tu buen mirar
Y no ves que te consumes,
Y no ves que me matas
No ves que la liquidas,
Tú… Agua de mal zarzal.
S.S
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lunes, 20 de septiembre de 2010
Cuando la policía decomisa una partida de juguetes peligrosos, millones de niños salivan frente al telediario
Bah, total, fui a buscar a la primera mujer que beso mis labios de ceniza porque no me quedaba otra. Dentro de la estación de tren está entrando un hombre con una kalashnikov pero no quiero hablar de ello. Entro directamente a la taquilla y ella cierra las persianas y me dice: "Te veo viejo" y yo le digo, "Vayamos al grano Julia" y le pregunto que por qué coño me besó, por qué no funcionó lo nuestro y ella me dice que estábamos hasta el culo de ácidos y en esa discoteca no nos gustaba la música, y eso era lo único que teníamos en común. Y que si nos liamos mas veces fue porque aquel año el invierno fue muy frío, que todo fue un lio, que si quería formar una familia o qué coño. Me enfado y tiré el café y ella me dice que no me conoce y que no le aporte gravedad al asunto. En la estación de tren se está llevando a cabo una masacre pero yo vuelvo a mi apartamento cabreado y enamorado, puta. Ella era la chica prometida y ahora tiene un novio con perilla, un poco loco, un poco infantil, la abraza muy fuerte si tiene frío y hasta fuma menos. Y se ha olvidado de la última vez que se metió una loncha. Puta, llego a mi apartamento y rompo con todo, los cuadros, la cocina y el piano. Viene la policía, vienen los bomberos. Me sacan a patadas y me rompen dos dientes.
Yo quiero volver a buscarla pero no tengo mas billetes para el metro. Amenazo al último taxista de la parada y me deja en el aeropuerto. ¿Y que hago yo con estos cheques del rey? Me cago en mi puta vida, me aburro de lamer los cristales de la smoking room y me quito la camisa. En la terminal está entrando Julio Cortazar por su propio pie pero no quiero hablar de ello. Un par de indios de traje han encendido una hoguera y están quemando curriculums vitae, Julia entra en acción y me dice "Charlie, ¿tienes quien te recoja?". Quien coño me va a recoger, yo quería querer sin pensar, amar sin acordarme de los aniversarios, sin establecer un plan de acción y checkpoints. Me enfado y digo "¡Joder Julia! ¡yo solo quería escribir una obra en 3 actos, no quería saber que tal te había ido el día!". Arraso con todo y saco el revolver. La gente se queja por las colas de facturación, putas. Y mas puta Julia que intenta que nos vayamos de la mano. Disparo al techo, o al apuntador, o a la santísima trinidad, pero solo le alcanzo a Cortázar en su ojo bueno. Y Julia se va y me dice "Súbete al tren o tírate a la vía, pero no nos ensucies el living-room" y amén y telón y bla,bla,bla. Minutos mas tarde llega Lyon con su cara sucia y sus ambulancias y yo vuelvo por primera vez a casa.
¿Sabeis que pasó? Confundí el amor con el sexo de la misma forma que todos vosotros creeis que algo esta limpio solo porque huele a lejía. Y nunca jamás pude volver a escribir algo inteligente, algo de invierno o algo de amor, yo quería querer sin pensar, a todas, a cualquiera, putas, putas, putas.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
De fontaneros bigotudos y setas de colores
Me he levantado reflexiva y caradura, así que, he decidido unir estas dos características de mi persona mañanera y me he puesto a rellenar este pobre espacio incólume desde hace días con mi verborrea. Por qué. Porque tengo amigos aún más gansos que yo (difícil no rayar el término “payaso” cuando me junto con semejantes personajes) con ansias de fama (pero no de fortuna, pues ya son suficientemente afortunados teniendo mi amistad).
Y diréis “tía loca, a dónde lleva todo esto”. Juro que esto tiene un sentido, sí, lo tiene. Hoy estamos aquí reunidos para honrar la figura del ser pixelado más célebre, bajito, bigotudo y mal vestido (se parece un poco a mí en vacaciones, ahora que lo pienso) de los ochenta. Eso es, hoy quiero que todos recordemos a Mario Bros, cuya franquicia cumple 25 años.
A pesar de que yo ya habría pasado de la rubia ésa , a la que intenta rescatar el pobre Mario dando saltitos sobre los malos, él sigue pantalla tras pantalla incansable. Y por eso, mis amigos yonkis de los videojuegos con poca resolución, han decidido pasarse por un stand del muñecajo para grabar un anuncio que, si se sitúa entre los más votados, será emitido en la tele.
Aún a riesgo de caeros realmente mal por torturaros con este rollazo (no sé cuántos leen esto, así que puede que os caiga ya mal a muchos) y por pediros esto, he de hacerlo sólo por ver cómo se mueren de vergüenza al verse a sí mismos en un anuncio. Todo sea por la amistad.
Ahí os dejo el link para que votéis a estos seres indescriptibles (parecen normales, pero recordad que son amigos míos) y una foto de cómo sería yo si fuera hombre. Hale, a votar, que son dos días.
Votad: http://www.haztuanunciodemario.com/videos/1918

sábado, 11 de septiembre de 2010
¡Ja,ja!
Maquiavelo y mi duende
Saben lo que es perder
cuando de puntillas, de repente
La copa dejo caer.
Y uno de ellos, me alza
Y grito que no callaré
Y si camino, descalza
entonces me puedes ver.
Que no te gusta, poco importa
Que yo quiero liberar la sien
de todo cuanto me atrapa
de aquello que no me hizo bien
Y los recuerdos, ahora
de vista me quieren perder
Y no saben, los idiotas
que yo misma los haría arder
Pero me agarro,
siempre a sus esquinas
de sal y a veces barro
y queda mi cara de menina
blanca como las del cuadro.
Y llega ya ¡adiós o marcho!
¡Ja,ja!
Yo quiero reír
¡Ja,ja!
Y mirar aquello con espanto
Que de veras digo cuando canto
aquello de la santa y su condena
Que de veras odio cuando reparto
palabras de niña buena.
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