viernes, 29 de enero de 2010

El Banco de las Palomas

Estaba María sentada en una esquina, como siempre, acurrucada. Le asaltó la idea de ponerse a caminar. Pedro la miró embobado: “Cómo puedes ser tan tú?”, se preguntó. Ella no le pudo leer el pensamiento y no contestó. Se levantó y se fue.

Quedó él. Mirando la nada, de pie, al lado de donde ella había estado momentos antes. En la esquina del tiempo perdido.

No sabía a dónde se dirigía. Poco importaba con tal de seguir en movimiento. Pisó un charco, negro y con trocitos de OFNI (Objeto Flotante No Identificado) y gruñó de asco.

Llegó a un banco, se sentó. Decidió no decidir nada. “Mierda”,pensó tras esto.

Así conoció a Dionisio, el abuelo que daba de comer a las palomas en el parque. Se sentó al lado de la joven y sin presentarse, comenzó a hablarle:

- Exageras pequeña.

-¿Cómo dice?

- No eres así. No es así tampoco. Ves las cosas, a ti también, como no son.

- ¿Le conozco?

El viejo rió.

- No. Pero yo he conocido a muchas como tú. Y te aseguro que nada es como lo estás pintando tú, querida.

María le miraba con cara de zombie trepanado.

- No sé de qué me habla.

- Trátame de tú. Ya nos conocemos, soy Dionisio.

- Encantada…Soy María.

- Típica hasta en el nombre, no te ofendas.

- No puedes ofenderme, no te preocupes, Dionisio.

- ¿Por qué vienes al banco de las palomas? Hay mejores cosas que hacer.

- Las mismas que podrías estar haciendo tú. Estoy aquí porque no quiero estar en ningún lado, y este es el lugar más parecido a la nada con el que me he topado.

- Tienes cara de haberte quedado dormida a destiempo. Has despertado y te has visto en un momento que no era el mismo que en el que te dormiste. Pobre niña, perdida por su propias ensoñaciones al despertar de ellas. Todo pasa. Créeme.

- ¿Crees que no lo sé? ¿Crees que no sé que esto comparado con tu longevidad es menos que nada? Claro que lo sé, soy perfectamente consciente de ello. Pero a veces, esos pequeños cortes que nos hacemos al rozar el dedo con el filo de una hoja, son los que más nos molestan. A mí este me está tardando en cicatrizar más de lo debido. Y no sangra. A penas se ve. Aunque lo esencial es invisible a los ojos, ya sabes…

- Probablemente tenga que cortarte el dedo para que deje dolerte- Rió al ver la cara de la chica- Mujer, es broma.

- Lo siento. Parafraseo frases típicas que ya no tienen sentido. Y no tengo humor para malgastar sonrisas. He tirado muchas.

- Ninguna sonrisa es inútil. Siempre se invierten de forma positiva, incluso cuando no lo hacemos sabiamente. Querida, súbete el cuello del jersey que hace frío, agárrate al asiento y mira al frente, vendrán curvas. Que las tuyas puedan más.

Y ambos quedaron en silencio, iluminados por la luz anaranjada del Sol que se posaba sobre la línea del horizonte…

S.S, encendida, como el pelo de esta cantante...


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“Rock and roll, baby
Don't you know that we're all alone now?
I need something to sing about
Rock and roll, hey
Don't you know, baby, we're all alone now?
I need something to sing about
Rock and roll, hey
Don't you know, baby, we're all alone now?
Give me something to sing about”

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jueves, 28 de enero de 2010

Venga sí, soy una lammer: Simulacro de un ensayo.

Los false friends del inglés son una chusta.

B.B

miércoles, 27 de enero de 2010

MUNDO VIEJUNO I

Naturalmente

Nadie lo sabe
pero el otro día fui amapola.
Fui al centro del hambre
de naturaleza
y con una pistola
rocié con pétalos rojos
a todas las señoras.

Y a los señores
que no les gustaban las flores
los empapé con hojas
cargadas de rocío.

Nadie sabe que mi navío
tiene por destino
el origen del remolino
que remueve mis letras.

Rojas,
bañadas en vino.
Inmersas en naturaleza.


B.B bebé

martes, 26 de enero de 2010

El campo

Salgo al campo y descubro
Que las amapolas son rojas
Y los ratones sacan la cola
Para que tú se la cojas

Tropiezo y caigo de culo
Maldita la rama
Seguro que esta noche
No daré la espalda a la cama

Que bonitas las plantas
Cachis la mar
Que bonitas las putas flores
Que jodido mi culo de colores

Espero que me permitáis esta mofa de mi mismo.

domingo, 24 de enero de 2010

Cristales rotos

No, esta vez no le escribiré una carta sobre todo y sobre nada. No diré ser sincera, ni abriré mi corazón a espuertas, ni me rajaré el pecho en canal. No me quitaré el sombrero al saludar, no haré una reverencia, no me callaré y sonreiré.

Es demasiado tarde para todo eso. Ya fuimos a París a hablar sobre lo que pensaba Madame Curie y nos equivocamos y nos reímos. Hablamos de que un día dejarían las bestias de mi mente de golpear mi amígdala y tomaría el paleoencéfalo el control de los sucesos. Ya le expliqué que mis cefaleas son largas y espinosas, pero yo nunca he perdido la indulgencia con ellas. Y debatimos que el amor a la lucha fútil perecería y aún así continúa azotando la fragilidad de la inteligencia.

Pero, lo lamento, también es demasiado tarde para rememorar todo aquello. Quedan pocas flores en las macetas del balcón desde donde hoy miro a los ojos a Dios, que no está. Se ha ido porque nunca estuvo. Y a mí me quedan demasiadas preguntas que hacerle, cuya respuesta no quiero saber.

No he venido aquí a hablar de la inoperatividad fractal de la utilidad contemporánea. Si he terminado en este lugar es porque deseaba estudiar todo lo que fui desde una perspectiva parcialmente imparcial. Quiero alejarme del miedo a todo lo que nunca hice y destruir los muros ingrávidos de mi corazón. Quiero hablar y no hablar, o, mejor aún, no hablar y hablar. Deseo. Y, perdóneme, pero mi deseo se aleja de vuestra merced a dos mil millones de nudos, mi querido pasado.

Arrivederci Pinocchio.


B.B

viernes, 22 de enero de 2010

Absorbe mi mente.

Pero no tengas prisa. Deja que todo llegue a su debido tiempo, sin tensión, sin un solo sentimiento de más, ni uno de menos. Analiza cuidadosamente cada pequeño recoveco de aquello que quieres poseer, trátalo como la parte de un todo, como un fin y a la vez un medio, trátalo con ternura.

Ahora ya podemos empezar. Poco puede quedar oculto si de verdad quieres poseerme, pero no fuerces un solo movimiento ni dejes al aire una sola idea que desees guardar en el olvido. Ten en cuenta que en este camino no siempre es fácil perderse. Seguro que quieres perderme, que ya no sea capaz de recuperar nunca más aquello de lo que me despojes… a cambio de lo que tú también dejarás en nuestro viaje de ensoñaciones, cuerpo y mente. Sin más dilación empieza a tantear el contenido y continente de mi humano intelecto y guíalo con las yemas de tus inquietudes al abrigo de tus deseos, a la fuente de tus pasiones, para que nunca más mi rabia no tenga donde ahogarse.

Ya noto como se vacía, como nada quiere quedarse en esta torpe mente, difusa, distraída, melancólica y abnegada a un incierto futuro. Desgraciado todo aquello que me abandona porque viaja del desierto al precipicio, del sufrimiento a la insensibilidad, de la esperanza a un escrito futuro. Y sin embargo, ¿por qué evitarlo? No me opongo, no me arrepiento, cumplo con mi parte, esta cerca. Ya se fue.

Por fin la paz, por fin la calma, el reposo, la ausencia, mi propia ausencia en mi mismo. Te lo llevaste todo.

A.A.

lunes, 18 de enero de 2010

Las ganas locas

Nada de lo hablado se estaba cumpliendo. Nada de lo planeado salía como había sido deseado. Ninguna palabra fue dicha desde entonces.

Y desde entonces, su piel luce más pétrea. Y desde entonces no se encienden sus mejillas, ni se colorean sus labios de alegría. Ríen, sí, claro que ríen, aún reconocen la gracia.

Ella, temía estar entrando en otro ciclo más, de esos a los que era asidua. Ella, quería correr y no parar, rescatarlo todo y atarlo bien pegadito a su nombre para que no volviera a despegarse nunca de ella.

Pero sabía que “la vida es eso que te sucede mientras tú haces otros planes”, o algo así rezaba la conocida frase. Y por eso se tendió sobre el tiempo, a esperar. A esperar que se le pasaran las ganas locas de…Las ganas locas.

Yo, narrador omnisciente, consciente de todo aquello que le atañe, he hecho mis predicciones, aventurándome con algunos pronósticos. Pero claro, todos ellos son posibles, todos ellos pueden llevarnos a Roma. O no.

Por eso, dejo que se aflija, como una florecilla marchita, torturándose por todo aquello que no dibujé a tiempo, haciendo promesas en el aire, sabedora de que nadie la escucha.

Por eso dejé que llorara por las noches, en las que no dormía hasta que se cansaba de escanciar lágrimas y era vencida por agotamiento. Igual que aquellas mañanas en las que discutía con la luz que entraba por su ventana, gritándole al incipiente sol por energúmeno y molesto. Yo le dejé hacer.

Intento salvarla ahora, de sí misma, pero es terca. Intento guiarla hacia otros paraderos, hacia otros aires, pero se empeña en reescribir las líneas que la alejan de lo que ha aferrado con fuerza . Y se engaña, todos saben que debe soltarse ya, o perecerá ahogada.

No atiende a razones, no escucha y no piensa con lógica. Oye consejos que almacena sin procesar y con los que compone melodías, con las que fusila luego a su pobre razón.

Le sobra mucho espacio. Quisiera tener menos vacío. A modo de introducción, le cuento que no son las primeras gotas que han caído, aunque le hayan llovido ya mares encima. Y le repito, que el guión aún no ha sido escrito y que todas las líneas argumentales están abiertas. Absolutamente todas. Desde una nueva situación con sabor a “Déjà vu”, una retrospectiva en toda regla, una salida o una aparición sorpresa de un personaje, un giro drástico general, hasta, incluso, la vuelta de alguna que otra trama.

Pero me mira y dibuja una débil sonrisa, casi mueca irónica, para decirme luego que sólo desea parar la historia y que no quiere más que una nueva visión.

Ella es mi personaje principal, ¿cómo le doy lo que quiere? ¿Cómo le llevo hasta lo que me pide?

Ya no puedo conducirla, no como antes. Ahora sólo la arrastro por capítulos y charlas ligeras sin argumento. Se entristece con la vida que le he dirigido. Y sé que ,en el fondo, la culpa es mía. Está así por mi culpa.

Se ha vuelto autónoma. Quiere corregir lo que considera que hice mal. Ahora será ella la que me lleve a mí , veremos cómo llego a la segunda parte de este libro.

S.S

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"insert coin"

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