miércoles, 29 de septiembre de 2010

Menos samba

Me robaste la luz, zarzamora

y ahora la mancha es tu moral

Me robaste reír , cantaora

Y ahora lloras por no saber cantar.


Y siempre, ilusa, sales ilesa

de tu nube de cristal

Y no dominas, ningún arte

más que el de engañar


Pero, ¡ay de ti alma de cántaro!

Cuando te toque trabalhar

Cuando veas que dos y dos sí son cuatro

y te canses de maquillar.


Pero ahora, el rímel se pega a las pestañas

que empastadas, tapan tu buen mirar

Y no ves que te consumes,

Y no ves que me matas

No ves que la liquidas,

Tú… Agua de mal zarzal.


S.S

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lunes, 20 de septiembre de 2010

Cuando la policía decomisa una partida de juguetes peligrosos, millones de niños salivan frente al telediario

Pongamos por ejemplo que soy un escritor frustrado y un día decido largarme de aquí porque las flores ya no me huelen igual. O porque no se porque delante de esta habitacion de hostal donde a veces me despierto, siempre arde el mismo coche en la calle. Me voy a conocer a la primera persona que me besó. Enciendo un cigarrillo liado con una cerilla porque me da miedo el gas y salgo a buscarle. Si te buscara a ti sabría donde encontrarte, me bastaría preguntar por el rugido de la revuelta y asomarme a la trinchera, decirte, "Pequeña, ¿sigues peleando?" y que tú me dijeras "Ahora estoy ocupada, no tengo tiempo para jugar contigo, vuelve cuando hayamos ganado la batalla" pero ya había bebido bastante y me fui a buscarla a ella, ya ves. He aprendido a defenderme en la calle, se hablar ya varios idiomas pero sin embargo eso no quita que aún no sepa porqué cogí y la dejé tirada en medio de un viaje astral, le dije "Eh, he cambiado de estilo, está claro que no podemos seguir juntos" y ella dijo "Sé que no es eso" y coño, ahora que estoy jodidamente borracho y sucio me apetece saber porqué la aparqué en aquel banco sin apuntar los datos del seguro. Ella ha triunfado, como todas las personas que triunfan y no son yo, y saben cocinar tortitas y saben montar en bici, y saben maquillar moratones de ojos. Putas. Ella. Mucho antes que mi primera novia, no, no, antes que el primer amor, no, no, que es eso del amor, ¿Un invento de Corin Tellado? ¿Una excusa fácil para los intentos de procreación frustrados por el latex?. Mi primer beso de mierda.

Bah, total, fui a buscar a la primera mujer que beso mis labios de ceniza porque no me quedaba otra. Dentro de la estación de tren está entrando un hombre con una kalashnikov pero no quiero hablar de ello. Entro directamente a la taquilla y ella cierra las persianas y me dice: "Te veo viejo" y yo le digo, "Vayamos al grano Julia" y le pregunto que por qué coño me besó, por qué no funcionó lo nuestro y ella me dice que estábamos hasta el culo de ácidos y en esa discoteca no nos gustaba la música, y eso era lo único que teníamos en común. Y que si nos liamos mas veces fue porque aquel año el invierno fue muy frío, que todo fue un lio, que si quería formar una familia o qué coño. Me enfado y tiré el café y ella me dice que no me conoce y que no le aporte gravedad al asunto. En la estación de tren se está llevando a cabo una masacre pero yo vuelvo a mi apartamento cabreado y enamorado, puta. Ella era la chica prometida y ahora tiene un novio con perilla, un poco loco, un poco infantil, la abraza muy fuerte si tiene frío y hasta fuma menos. Y se ha olvidado de la última vez que se metió una loncha. Puta, llego a mi apartamento y rompo con todo, los cuadros, la cocina y el piano. Viene la policía, vienen los bomberos. Me sacan a patadas y me rompen dos dientes.

Yo quiero volver a buscarla pero no tengo mas billetes para el metro. Amenazo al último taxista de la parada y me deja en el aeropuerto. ¿Y que hago yo con estos cheques del rey? Me cago en mi puta vida, me aburro de lamer los cristales de la smoking room y me quito la camisa. En la terminal está entrando Julio Cortazar por su propio pie pero no quiero hablar de ello. Un par de indios de traje han encendido una hoguera y están quemando curriculums vitae, Julia entra en acción y me dice "Charlie, ¿tienes quien te recoja?". Quien coño me va a recoger, yo quería querer sin pensar, amar sin acordarme de los aniversarios, sin establecer un plan de acción y checkpoints. Me enfado y digo "¡Joder Julia! ¡yo solo quería escribir una obra en 3 actos, no quería saber que tal te había ido el día!". Arraso con todo y saco el revolver. La gente se queja por las colas de facturación, putas. Y mas puta Julia que intenta que nos vayamos de la mano. Disparo al techo, o al apuntador, o a la santísima trinidad, pero solo le alcanzo a Cortázar en su ojo bueno. Y Julia se va y me dice "Súbete al tren o tírate a la vía, pero no nos ensucies el living-room" y amén y telón y bla,bla,bla. Minutos mas tarde llega Lyon con su cara sucia y sus ambulancias y yo vuelvo por primera vez a casa.

¿Sabeis que pasó? Confundí el amor con el sexo de la misma forma que todos vosotros creeis que algo esta limpio solo porque huele a lejía. Y nunca jamás pude volver a escribir algo inteligente, algo de invierno o algo de amor, yo quería querer sin pensar, a todas, a cualquiera, putas, putas, putas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

De fontaneros bigotudos y setas de colores


Me he levantado reflexiva y caradura, así que, he decidido unir estas dos características de mi persona mañanera y me he puesto a rellenar este pobre espacio incólume desde hace días con mi verborrea. Por qué. Porque tengo amigos aún más gansos que yo (difícil no rayar el término “payaso” cuando me junto con semejantes personajes) con ansias de fama (pero no de fortuna, pues ya son suficientemente afortunados teniendo mi amistad).

Y diréis “tía loca, a dónde lleva todo esto”. Juro que esto tiene un sentido, sí, lo tiene. Hoy estamos aquí reunidos para honrar la figura del ser pixelado más célebre, bajito, bigotudo y mal vestido (se parece un poco a mí en vacaciones, ahora que lo pienso) de los ochenta. Eso es, hoy quiero que todos recordemos a Mario Bros, cuya franquicia cumple 25 años.

A pesar de que yo ya habría pasado de la rubia ésa , a la que intenta rescatar el pobre Mario dando saltitos sobre los malos, él sigue pantalla tras pantalla incansable. Y por eso, mis amigos yonkis de los videojuegos con poca resolución, han decidido pasarse por un stand del muñecajo para grabar un anuncio que, si se sitúa entre los más votados, será emitido en la tele.

Aún a riesgo de caeros realmente mal por torturaros con este rollazo (no sé cuántos leen esto, así que puede que os caiga ya mal a muchos) y por pediros esto, he de hacerlo sólo por ver cómo se mueren de vergüenza al verse a sí mismos en un anuncio. Todo sea por la amistad.

Ahí os dejo el link para que votéis a estos seres indescriptibles (parecen normales, pero recordad que son amigos míos) y una foto de cómo sería yo si fuera hombre. Hale, a votar, que son dos días.

Votad: http://www.haztuanunciodemario.com/videos/1918




sábado, 11 de septiembre de 2010

¡Ja,ja!


Maquiavelo y mi duende

Saben lo que es perder

cuando de puntillas, de repente

La copa dejo caer.


Y uno de ellos, me alza

Y grito que no callaré

Y si camino, descalza

entonces me puedes ver.


Que no te gusta, poco importa

Que yo quiero liberar la sien

de todo cuanto me atrapa

de aquello que no me hizo bien


Y los recuerdos, ahora

de vista me quieren perder

Y no saben, los idiotas

que yo misma los haría arder


Pero me agarro,

siempre a sus esquinas

de sal y a veces barro

y queda mi cara de menina

blanca como las del cuadro.


Y llega ya ¡adiós o marcho!

¡Ja,ja!

Yo quiero reír

¡Ja,ja!

Y mirar aquello con espanto

Que de veras digo cuando canto

aquello de la santa y su condena

Que de veras odio cuando reparto

palabras de niña buena.


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jueves, 26 de agosto de 2010

Carlota y los infames ingleses


¡Fuego!- Gritó la capitana Yorgana cuando el flamante buque inglés se aproximaba- ¡Todos a sus puestos, malditos rufianes!

El gato, ronroneando, se paseaba por las tablas del suelo, ya quebradas tras tantos años de pisadas de patas de palo y oleaje. Era el único que parecía tranquilo en aquel abordaje.

Porqué no se limitan a gritar “¡Ah del barco!”, en lugar de machacarse unos a otros- Pensaba Carlota la sirena, sentaba a lo lejos en una roca, cansada ya de ver cómo destrozaban su arrecife de coral.

El ruido de los cañones resonaba en la costa, donde las numerosas cuevas de la playa ampliaban y repetían el sonido. Los pájaros exóticos, salían en bandadas con cada serie de cañonazos y los animalillos corrían despavoridos. “Esto es el fin”- Lloraba Bambi junto a su madre.

Pero de pronto, el atronador estruendo cesó. La capitana, se retiró el parche del ojo, mero toque estético para dar más credibilidad a su papel y contempló al hundido adversario.

Caballeros... ¡Victoria!- Yorgana aulló con todo el aire de sus pulmones alzando el sable de su brazo derecho al cielo. Y justo en ese instante, cuando todo parecía ganado…

“Toc-Toc” ¿Se puede?- Una voz maternal asomaba por la puerta- Tenemos que irnos cielo, despídete ya.

¡¡Joer mamá!!... – Protestó Carlota, a quien no le apetecía dejar de ser la más bella de las sirenas ni abandonar a su amiga “Yorgana” a merced de los infames ingleses…

S.S
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martes, 17 de agosto de 2010

Del mal uso del corazón y las hebillas

Y dame alas, quiero dejar de pisar este suelo porque el que te arrastras. Y quiéreme, que soy sal y lima y fuego en tus branquias. Que no sabes nadar sin mí, ni yo sé salvarte y no puedo hablar, ni cantar ni mirarte.

Y dame alas, corazón, quiero dejar de alimentar alientos muertos. Y pensamientos cansados de esperar, a nadie.

Pensé en ti, “dime algo nuevo”, al pasar por la calle en la que tropezaste y te partiste el labio. La sangre resbaló por tu barbilla y tu manga intentó en vano secarla. Se detuvo sola, al pensar que por ella no volverías a ser besado. Recuerdo a Recaredo, que siempre se reía de tu cicatriz mientras él no recaía en las suyas, que le hacían parecer esa imagen del rostro de Dalí en azul, rojo y amarillo. Sé que te gusta, no te repitas.

Mi mono ciego compone por mí y chilla cada vez que no le hago caso. Sí, tengo un mono de alucine. Y es tan fuerte que a veces, me zarandea como si yo fuera de trapo. No desiste, y creo que es por tu culpa, en parte. Tú me lo dejaste, al fin y al cabo, cuando cogiste carretera y tierra, cuando decidiste ser soldado. Soldado a unas caderas, digo, que parece que hiciste carrera en una armería, de lo bien que se te dio fundirte con el metal de sus pasos.

Y creo que ya puedo correr, mis piernas se unen al galope. No sé a dónde quiero llegar, yo…Miro al Norte. Y la oigo, ¡ahí llega! Claquean sus herraduras, rechinan sus espuelas. Y me escondo, ¡yo me escondo!, y la veo llegar. Y ahí está. Y no sé qué decirte ni a dónde mirar.

“Todos sois iguales”- Atino a murmurar, mientras me alejo del camino, con su cabellera colgada a mi cinto y escucho a tus últimas palabras llorar.


S.S


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miércoles, 11 de agosto de 2010

Consejos fiables para dejar de fumar

Pero para eso hace falta beber solo. Y después rutina. Posar tus dedos sobre el maldito teclado del maldito ordenador como si fuera un piano dispuesto a que lo sodomices con la milesimo-segunda representación del maldito concierto en el maldito FA menor del no menos maldito Bach. Pero ese día me eché a la calle y no me pregunté mas que mierda. La puta furgoneta de delante de la puerta. Abre la puerta de atrás y se va. Como tu última invitación al sexo. Tu me dijiste "fóllame" y yo lo entendí todo al revés. Pero tengo mi excusa. Todas estas noticias siempre llegan cuando estoy borracho, cuando tengo que desconfiar de lo que veo. Y mi cama estaba demasiado sucia, ¿no te habías dado cuenta? La sabana rascaba llena de la ceniza, pelo y miserias que dejé durante 6 estaciones. No quería que trajeses invitados, no me gustó su vino. Pensé en violarte después de que vomitases pero me vine abajo. ¿Para qué? ¿Para qué me perdonases? ¿Para que me dijeras que volviera a hacerlo? Pero salí a la puta calle y pensé que la vida al fin y al cabo era algo mas que un monton de mierda pestilente que se reparte en cada paso. Son dos jodidos montones. Y dije, ¿Por qué no hacer la colada un día tan bonito como este? Y en lavandería había un puto charco de sangre y me manché mi última camisa, pero claro, eso era algo que tu ya sabías. ¿Crees que me comerán las pulgas si no te hago algo de caso? ¿Eh?